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Artículo Musical

Elegir las mejores cuerdas para el violín

En artículos anteriores hemos abordado la importancia de invertir en buenas cuerdas de violín. En este texto queremos contarte cuáles son algunos tipos de cuerdas para que puedas elegir de acuerdo al objetivo y la clase de sonido que deseas.
Elegir de forma adecuada las cuerdas perfectas para tu violín es algo muy importante para la calidad del sonido que vas a conseguir. Porque, comprar unas buenas cuerdas es un gasto mucho más beneficioso que cambiar de violín, en comparándolo con la mejora notoria del sonido que produce. Intenta conseguir las más convenientes y mejores cuerdas para tu instrumento; aunque hay veces que el instrumento no le hace justicia, lograrás el mejor sonido que puede brindar y quizás puedas obtener mejores resultados si cambias de violín en un futuro.

Saber Cuando Cambiar Las Cuerdas

Saber cuando cambiar las cuerdas es muy importante, no sólo se deben poner nuevas cuando se rompen o envejecen visiblemente (se gastan o desata el entorchado). Cuando han sido usadas durante mucho tiempo, normalmente comienzan a perder afinación, o a sonar algo ahogadas. Mientras mejor toques, de mejor calidad el violín y con mas experiencia obtenida, te darás cuenta antes de en que momento hay que comprar cuerdas nuevas para tu instrumento.

No se puede saber a ciencia cierta la duración exacta de las cuerdas, esto depende de varios factores: Tiempo de horas que usas el instrumento al día o a la semana, cuan limpio mantengas tu instrumento, el sudor de las manos ph alto, etc. Como ejemplo, Las cuerdas sintéticas, tocando varias horas en la semana, se les aconseja cambiar maso menos a los 6 meses. Las cuerdas metálicas tienen mayor duración y resistencia se pueden cambiar maso menos al año, lo contrario pasa para las cuerdas de tripa, duran mucho menos, se utilizan mucho para interpretar música barroca, pero duran solo 3 meses.

Si no tienes que tocar en público dentro de un buen rato y actualmente solo estas practicando con tu violín, puedes dejar las cuerdas por mas tiempo, hasta que se te revienten o sea ya muy difícil afinarlas.

Si se te rompe una cuerda y solo cambias dicha cuerda, esa cuerda normalmente sonará más fuerte que las demás. A muchos les gusta bastante en la cuerda Mi, porque cambian muy a menudo esta cuerda para que toca una sonoridad mas brillante. Una opción también es tener cuerdas ya usadas para repuestos si resulta alguna cuerda rota, para que se de la espera hasta cambiar todo el encordado o juego de cuerdas.

Así que ya saben, las cuerdas van a tener mayor durabilidad si las cuidas y las mantienes limpias, Dejza la pereza y limpia siempre tus cuerdas siempre después de usar tu instrumento.

Como Cambiar las Cuerdas

Siempre ten en cuenta algo muy importante a ala hora de cambiar las cuerdas, nunca debes de quitar todas las cuerdas del violín a la vez. Porque estas son las que hacen presión sobre el puente para que la tapa superior sujete el alma y así evita que se mueva o se caiga. Siempre deja al menos dos cuerdas siempre haciendo presión sobre el puente. Ya que si se nos cae el alma solo un luthier o una persona especializada podría volver a ponerla en su sitio.

La mejor opción es colocar primero las cuerdas de afuera, las 1 y 4, porque estas pasan por debajo de las otras 2 en el clavijero, y después reemplazas las 2 cuerdas centrales, la 2 y 3, este orden se hace para mayor comodidad y evitar problemas que podrían afectar la integridad de las cuerdas.

Debes aflojar la cuerda, girando la clavija hacia ti y sácala un poquito para que sea mas fácil de girar. Despues halas la cuerda suavemente y la clavija girará hasta que la cuerda salga.

Como Poner Cuerdas Nuevas

  1. Para poner las cuerdas da vuelta a la clavija para que el orificio apunte diagonal un poquito hacia arriba.
  2. Sujeta la cuerda nueva al microafinador o directamente al cordal.
  3. Mete la cuerda nueva por el orificio de la clavija y empieza a enrollar suavemente (el agujero debe moverse en dirección a la voluta).
  4. Mantén la cuerda con la otra mano para que se mantenga tensionada de la clavija al cordal.
  5. Aprieta la clavija, asegurándote de que la enrolle hacia el lado las grueso de la clavija. Verifica que esté en la ranura correspondiente en la cejilla y en el puente.
  6. Ahora que tenga ya todas las cuerdas nuevas, procedemos a afinar.
Así es como aseguramos que la cuerda quede bien sujeta a la clavija

Tipos de Cuerdas

Cuerdas de tripa

Éstas fueran las primeras y las únicas cuerdas hasta que empezaron a emerger las posteriores, se fabricaban tradicionalmente con intestino de oveja. habitualmente son las más costosas del mercado, usualmente la utilizan los intérpretes de música barroca que buscan un sonido fiel al original, aunque también se manufacturan variaciones con unas aleaciones metálicas. Para muchos músicos suele ser el preferido al apreciar que su sonido es más natural, rico y suave, relacionándolo a la voz humana.

A las cuerdas de tripa las afecta mucho los cambios de temperatura y humedad, de modo que se debe de tener cuidado de afinar frecuentemente y como es una cuerda fabricada de un material vivo, se deterioran con mas facilidad en el tiempo, su vida útil es muy limitada.  Este material tiene una respuesta mas lenta de lo normal, así que es necesario una interpretación mas ligera.

Son elegidas, con mayor frecuencia, por los profesionales debido a la potencia de su sonido. La materia prima de las cuerdas de tripa son los intestinos de oveja y algún aceite natural, aunque la creencia popular indique que están hechas de intestinos de gato. En este punto es necesario aclarar que no es común la matanza de ovejas para la fabricación de las cuerdas, más bien, se trata del aprovechamiento de una parte de estos animales sacrificados para la alimentación.

Si te gusta el sonido mas natural o interpretas música barroca o algo de este estilo, es conveniente que tu violín tenga un buen volumen, ya que estas cuerdas de tripa son de un tono un poco mas apagado.

En referencias de marcas tenemos a Oliv, de Pirastro (fabricación alemana) las cuales brindan un sonido brillante o en el cual los sonidos agudos son potentes. La cuerda mi está hecha de acero y oro; la cuerda la está hecha en tripa y aluminio, la cuerda re en tripa, oro y aluminio y la cuerda sol en tripa, oro y plata. Este tipo de cuerda de tripa promete un sonido brillante y de buena proyección.

También encontramos otras referencias como Passione (con mayor estabilidad tonal) y Eudoxa de la casa Pirastro, esta última no recomendada para violines nuevos. Esta marca ha sido fabricada de manera especial para instrumentos antiguos, aunque se pueden utilizar con cualquier otro violín. De hecho, este tipo de cuerdas son las más solicitadas por los violinistas que usan cuerdas de tripa.

Las cuerdas de tripa suelen ser más costosas que las cuerdas metálicas porque con frecuencia son mezcladas con metales preciosos y se deben cambiar constantemente, y ademas que están hechas de material vivo, tiene una longevidad mas limitada.

El encordado de tripa es muy delicado, por eso la mayoria de veces la cuerda MI usan una cuerda metlica.

Cuerdas metálicas

Estas llegaron posteriormente a las de tripa y es normalmente la alternativa más barata, por eso son las que suelen traer los violines de precios bajos. Estas tienen mas durabilidad que las de tripa (alrededor de un año) , un punto negativo es que son poco flexibles, y se pueden romper con mas facilidad. Son mas sensibles a los cambios de tensión, tienes que ser cuidadoso y preciso al afinar, para este tipo de cuerdas se recomienda utilizar los 4 microafinadores, uno para cada cuerda. Una vez estén afinadas permanecen bastante bien en el tono por lo que es una buena opción tener una de estas a la mano como cuerda de repuesto por si alguna cuerda de tu instrumento se rompe en un momento inesperado: porque montas la cuerda metálica de repuesto se puede tener la confianza de que conservará la afinación.

Normalmente están entorchadas, su tono es brillante, nítido y potente, y con su potente volumen favorece a los violines con sonido apagado. De igual forma, hay diferentes marcas que marcan diferentes caracteristicas, como Helicore o D’Addario que por la elaboración que se les dio producen un sonido más cálido y oscuro. Además son precisas en la afinación, estables y con buena durabilidad. Otras buenas marcas metálicas son Piranito y Chromcore de Pirastro, Spirocore de Thomastik, Jargar y Prim.

Este tipo de cuerdas tienen una rápida respuesta y son las favoritas por músicos de jazz.

Las cuerdas de acero suelen ser más vendidas que las cuerdas de tripa porque algunas son más estables y duraderas; recomendadas para violinistas principiantes o para el primer violín.

Cuerdas de nylon

Las cuerdas elaboradas en nylon son flexibles y resistentes a la vez, ideal para violinistas que no gustan del sonido de las cuerdas metálicas pero quieren proyección. Se pueden encontrar en tres variantes: tensión baja, mediana y fuerte. Lo más recomendable es probar las diferentes opciones o mezclarlas hasta encontrar el sonido personalizado ideal.

En referencias de marcas podemos mencionar a las cuerdas Dominant de Thomastik (fabricadas en Austria), la cual sea, quizás, la más demandada. Incluye materiales como aluminio, acero, plata y, por supuesto, nylon. La competencia de las cuerdas Dominant es la marca Tónica de Pirastro.

Estas son las míticas cuerdas Dominant, que innovaron en el mundo de los materiales de cuerdas de Perlón, una combinación de tipos de nylon.

Cuerdas con compuestos sintéticos

Es el último tipo de cuerdas en salir al mercado y las mas populares y utilizadas, por su buen desempeño y precio proporcionado. Su sonido puede tener algo de semejanza a las de tripa pero de un tono mas brillante, son más fáciles de usar y tienen mayor durabilidad (y un gran punto a favor, son mucho mas baratas). Si las comparamos con las metálicas son de un sonido mas dulce y duran menos que éstas. Hay una inmensa variedad de marcas y referencias, que facilitan soluciones a casi cualquier tipo de violín. Tienen que disponer de varias horas para tomen su verdadero sonido y puedan mantener su afinación.

Muchos violinistas usan este tipo de cuerdas aunque algunos en la nota mi usan una metálica por su sonido mas brillante. Hay 3 tipos diferentes, dependiendo del calibre y tensión: suave, medio (medium) y fuerte. La mas común es el medio, pero se puede elegir otros si por ejemplo deseamos menos tensión para nuestro violín (suave odolce), o si lo que buscamos es una respuesta más rápida y brillante (fuerte o forte). Algunas marcas típicas son Pro Arte de D’Addario, Corelli Crystal y Alliance, Thomastik Dominant, Vision, Infeld Red & Blue, Pirastro Tonica, Obligato, Evah Pirazzi y Larsen.

En esta categoría podemos encontrar a las cuerdas Crystal Corelli de la casa Savarez disponibles en tres variables (suave, mediana y fuerte) y son fabricadas en acero, aluminio y plata.

Cuerdas de estudio

Se caracterizan por su mayor durabilidad aunque con menor proyección que unas cuerdas fabricadas para concierto. Destacamos la marca Violino de Pirastro, las cuales ofrecen un sonido suave, las cuerdas Pro Arte de D´Addario (fabricadas en Estados Unidos) las cuales procuran brindar un sonido profundo y cálido a la vez y son recomendadas para estudiantes. Además soportan variaciones climáticas.

Cuerdas experimentales

En la actualidad existen cuerdas de seda de araña, fabricadas por primera vez entre los años 2010-2011 por el japonés Shigeyoshi Osaki, profesor experto en química de polímeros, quien había sugerido emplear la tela de araña para fabricar chalecos antibalas y material para suturas quirúrgicas. Para realizar una cuerda el investigador usó 300 arañas pues requería cerca de 3000 vueltas por cuerda. Aunque la seda de araña no es tan resistente como el catgut (un material que antecede al nylon), puede ser usado para la fabricación de cuerdas pues brinda un sonido característico.

Invierte en buenas cuerdas para tu violín

¿Cuándo comprar cuerdas de violín?, ¿cómo sé qué cuerda es de buena calidad?, ¿qué criterios debo tener en cuenta a la hora de elegir un encordado? Estas pueden ser algunas de las preguntas a las cuales te has enfrentado a la hora de comprar cuerdas para tu violín. En este artículo te compartiremos algunos consejos a tener en cuenta a la hora de comprar y cambiar las cuerdas.

Un buen sonido

La experiencia nos ha enseñado cuán importante es saber escoger un buen violín de acuerdo al objetivo: de estudio, concierto u orquesta. Tan importante es el violín en la cualidad del sonido como son las cuerdas.

Un error común es cambiar de cuerdas cuando éstas pierden su calidad, es decir, cuando vemos que una parte se ha oxidado (comúnmente cerca al puente o en el lugar donde hay mayor uso de colofonia), ha cambiado de color, por lo general se torna más oscuro, metálico o dorado, o cuando se ha roto. Lo cierto es que las cuerdas deben cambiarse constantemente para que las ondas que configuran el sonido le sigan dando forma a la madera y con el tiempo esta incremente su calidad-cualidad sonora. ¡Así es! a mayor tiempo de la madera mejor sonido. Claro está que esta afirmación aplica, sobre todo, a violines fabricados con maderas de buena calidad y que esta es la razón por la cual un violín fabricado con maderas del siglo XVII no suena igual que uno fabricado con la misma madera en este siglo (la contaminación de la madera y los tratamientos químicos juegan un papel importante).

Un mal sonido, además de perjudicar la sonoridad propia de la madera, también puede influenciar en la calidad del estudio del intérprete, por ello es frecuente escuchar a los profesores de música solicitar un instrumento adecuado para el aprendizaje, pues un buen sonido natural mejora notablemente el rendimiento en el proceso personal y grupal.

En este punto, ya hemos nombrado tres dificultades en el estudio del instrumento: falta de práctica, método de estudio inadecuado o un mal instrumento. Cualquiera de estos tres factores influye de gran manera en la proyección de los músicos.

Duración de las cuerdas

La durabilidad de las cuerdas es una pregunta frecuente entre quienes están aprendiendo a tocar un instrumento. La duración depende de la marca, pero, sobre todo, del uso, por eso no es frecuente encontrar en las marcas de las cuerdas indicaciones acerca del vencimiento de las mismas. En marcas como Pirastro por ejemplo, si ensayas varias horas a la semana, debes cambiar de encordado cada seis meses, es decir, mucho antes de que se desgasten.

Las cuerdas de violín en tripa suelen tener una duración menor pues son fabricadas para brindar un sonido potente para ocasiones específicas.

Calidad de las cuerdas

A la hora de comprar es importante tener presente para qué quiero el encordado. Si mi violín es de estudio puedo usar cuerdas no muy costosas pues aunque la cuerda imprima buen sonido la madera es el resonador de mayor influencia, además necesitaría las cuerdas para realizar prácticas o ejercicios durante unos meses y no para conciertos consecutivos.

El precio también puede ser un indicador del uso que se le desee dar a la cuerda. Hay marcas costosas en las cuales se usan materiales nobles (baño de oro y plata, inclusive, porque son buenos conductores del sonido). Si deseo dar un concierto solista o es el final de mi grado en alguna institución académica lo más seguro es que deba usar un encordado de calidad para este concierto en específico, pues a mayor precio la duración de la cuerda suele ser menor, al ser destinadas para momentos particulares.

Es útil, entonces, revisar los materiales en los cuales está fabricada la cuerda y si es posible probar entre una, dos o tres marcas para prestar atención al sonido, comparar y elegir más adelante basados en la experiencia.

Mantenimiento de las cuerdas

Después de tocar siempre debemos limpiar el instrumento: pasar un paño por debajo y encima de las cuerdas del violín, en la madera y en el arco (no sobre las cuerdas del arco, sino sobre la madera) para retirar la colofonia. De lo contrario, esta resina se aferrará a la madera y a las cuerdas y puede llegar a gastarlas, inclusive.

Si ya es demasiado tarde y la colofonia se ha aferrado al instrumento, existen limpiadores para violín que podemos usar, al igual que un cepillo con agua y jabón neutro o sin olor para lavar la zona afectada y secar de forma inmediata con un paño seco.