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Artículo Musical

Paganini: un virtuoso del violín

Si admiras la música y eres un curioso de la historia, de seguro querrás conocer a los grandes intérpretes del violín, uno de los instrumentos favoritos de los compositores. Por ello, hemos querido dedicar este post a Niccoló Paganini, uno de los más afamados violinistas de la historia.

Un vistazo a la vida de Paganini

Nacimiento y muerte: nació en la ciudad de Génova (Italia) en 1782 y falleció en la ciudad de Niza (Francia) en 1840.

Reconocido por: la rapidez en la ejecución (hasta 12 notas por segundo evidenciado en su obra Moto Perpetuo, Op. 11), la memorización de piezas musicales y la innovación en sus composiciones. Su fama fue tal en su época que no solo era reconocido en Italia, sino también en Austria, Alemania, Francia e Inglaterra y fue elogiado por grandes músicos de la época: Felix Mendelssohn, Frédéric Chopín, Robert Schumann, Héctor Berlioz y Franz Liszt.

Dato curioso: algunos autores atribuyen sus características de virtuosismo en la ejecución del violín a un trastorno hereditario del tejido conectivo, sea síndrome de Marfan o síndrome de Ehlers-Landos. El síndrome de Marfan no tiene cura, se manifiesta en una contextura alta y delgada, brazos, piernas y dedos desproporcionadamente largos, soplos cardíacos y miopía, entre otros. El síndrome de Ehlers-Danlos (EDS) se manifiesta en una piel hiperlástica o muy elástica y articulaciones sueltas. Debido a estas características las personas con este síndrome sufren hematomas fácilmente, al igual que los vasos sanguíneos.

Buscar siempre el mejor sonido

Paganini fue sin duda un virtuoso de la música. En su tiempo, en Italia, abundaban grandes intérpretes del violín como Corelli, Vivaldi, Tartini, entre otros, por lo cual el ambiente era propicio para el estudio de este arte. Su padre le inició en la vida musical, posteriormente estudiaría con Cervetto, un violinista de orquesta y con Costa, el violinista más destacado de Génova, su ciudad natal.

La primera presentación como violinista la realizó a los 11 años de edad, en una iglesia de Génova en 1794, después de ello viajaría por varias ciudades de Italia y realizaría una gira por Europa en la cual llevaría a cabo numerosas presentaciones. Las obras más famosas de este violinista son los 24 Caprichos los cuales compuso desde los 19 años. También se le conoce como “el violinista del diablo” atribuyéndole su destreza en el instrumento a un pacto sobrenatural. Las leyendas incrementaban el interés del público en cada concierto y Paganini, aunque desmentía algunas habladurías, no se resistía a negar las historias que las personas inventaban a causa de su talento.

Viajero, jugador y amante

Entre sus viajes se cuentan las ciudades de Parma, Scala de Milán, Nápoles, Lucca y Roma de Italia y una gira por Europa a Polonia (1829), Alemania (1829), Leipzig (1829), Berlín y Hamburgo (1830).

Además de los viajes, disfrutaba también del juego, la música y las mujeres. Se conocía que sostenía relaciones con varias mujeres, entre las cuales se cuenta una mujer de la alta sociedad, al parecer, la princesa María Anna Elisa Baciocchi, quien había sido designada para gobernar a Lucca y Piombino y quien eligiera a Paganini como el violinista de la corte en 1805. En cuanto al juego, otra de sus obsesiones, llegó hasta el extremo de vender su violín para pagar sus deudas.

Un músico exigente con su técnica

La característica más sobresaliente de Paganini era su constante búsqueda de la innovación y de las posibilidades sonoras. En cada pieza o estudio se retaba para encontrar el mejor sonido y la exigencia más alta en técnica, en ejecución. Como muestra de esta exigencia compuso «Sonata Napoleón» la cual es interpretada únicamente en la cuarta cuerda del violín.

De acuerdo a los biógrafos de Paganini, en el campo de la interpretación, el músico sobresalía por su digitación, su capacidad para imitar el sonido de instrumentos de viento, el uso de las dobles cuerdas (hasta el punto de parecer que estuviese tocando varios instrumentos a la vez), el poder tocar hasta la última nota posible sobre el puente, con sus armónicos y el uso del pizzicato con la mano izquierda. Se puede decir entonces que Paganini se ocupó de llevar el instrumento y la interpretación a su máxima expresión.

Si quieres conocer más detalles de la historia te invitamos a ver este documental: